jueves, 7 de agosto de 2008

EVOCACIONES INEQUÍVOCAS

Hoy me encuentro pletórico, chulo, optimista, incluso he ido contento a trabajar, no sé de estos días que te da igual lo que pase, si fuese a morirme hoy, seguro que lo haría con estilo, con gracia, es de estas veces que la misma canción que ayer me hundía y me ponía triste, hoy me levanta el ánimo, ¿hay que ir a archivos a trabajar?, pues vamos, porque hoy me sale todo, incluso este texto que a lo mejor mañana me parece malo, hoy me da igual lo que piensen, hoy vengo a charlar, a irradiar.
Esta energía hacia tiempo que no la sentía y supongo que por eso me evoca aquellos tiempos en que vagábamos mis amigos y yo.
Reivindico el paseo, pasear es una acción que se ha perdido, deberíais probarlo. Madre mía que maravillosos años, gran serie televisiva por cierto, aquellos amigos eran capaces de cortarse un brazo por mi y los dos si hacia falta y ni preguntar, la verdad es que siempre he sido muy afortunado eligiendo a las personas con que me rodeo, está mal que lo diga pero normalmente tengo buen ojo. Viviamos experiencias únicas, momentos puntuales, sonidos olores, películas, el billar, el grupo con el que ensayábamos, el mus (por cierto aquí en Barcelona lo echo mucho de menos), nuestros fines de año, jajajajaja.
Quizás no sea nada quizás fue todo, simplemente lo valoramos en su momento como algo hermoso y nos quedó tatuado en el cerebro, mi hermano del alma, también se llama Daniel, aquella madrugada de fin de año, 5 de la mañana, decidimos subir a Navacerrada en su coche, no quedaba ningún resquicio de alcohol, puedo asegurarlo, llegamos a la cima, tocamos la nieve y bajamos escuchando "Stairway to Heaven" de Led Zeppelin con las ventanas bajadas del todo, bueno pues aquella tontería fue una tontería que hice con una de las personas que más quiero de este asqueroso mundo y la disfruté como si fuese el acto más increible de mi vida, jajaja efectivamente dos grandes amigos haciendo una estupidez con la música que amaban a todo volumen ¿y qué?. O el día que vinieron a verme Dani y Ángel y fuimos con el coche por la carretera de Sitges escuchando Fito y Fitipaldis, o cuando fuimos ida y vuelta Madrid-Badajoz (creo recordar) en el mismo día, para que Angelito se comprase un amplificador de válvulas y nuestro amigo ciego José liaba los cigarrillos de colores a una mano, tonterías que me hacen ser quién soy. O Isa, que aguantaba todas mis llantinas y mis agobios...Ahora hay kilómetros de por medio, y vidas y familias, pero me basta una llamada a Arturo, por ejemplo, para que se presente aquí.
Señoras, señores cuidad a vuestros amigos, poneros nostálgicos y llamad a vuestro amigo y decidle "Te quiero."

Para esas maravillosas personas que me rodean, me aguantan, me cuidan y me permiten quererlas, para mis amigos.

Gracias. Os quiero.

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